viernes, 30 de abril de 2010

IRPF

Como cada año, las organizaciones laicistas iniciamos campañas informativas para desvelar una gran mentira. La llamada "asignación tributaria" a la iglesia católica no es sino una excusa para financiar a esta organización con fondos públicos, disfrazada de libertad del contribuyente.
En este artículo pretendemos explicar cómo funciona este invento y por qué lo consideramos un engaño.

Los impuestos en esencia funcionan como un mecanismo de redistribución de la riqueza. La sociedad, a través del Estado, organiza una serie de infraestructuras y servicios comunes. Para ello, necesita evidentemente fondos, y esos fondos los recauda de los ciudadanos y las empresas a través de los impuestos. Es decir, se toma dinero de los bolsillos privados para destinarlo a fines públicos.
La gracia del asunto es que esos fines públicos son determinados por los gobiernos y son "para todos". Los ciudadanos podemos, mejor o peor, decidir a qué fines se destinan nuestros impuestos, a través de los sistemas democráticos de representación, pero es una decisión colectiva, para todos. A diferencia de lo que ocurre con nuestro propio dinero, que podemos gastar o invertir en lo que mejor nos parezca.
Esta es la teoría. Evidentemente muchos podemos opinar que los impuestos son excesivos, que la carga no se distribuye de forma adecuada, que no se gastan eficientemente y que los mecanismos de representación son tan lejanos que poco o nada cuenta nuestra opinión para elaborar los presupuestos. Al margen de estas carencias, este es el sentido, la razón de ser de los impuestos.
La famosa crucecita en el IRPF es un mecanismo que permite que los contribuyentes podamos elegir entre destinar una parte de nuestros impuestos a los fines generales del Estado o a una organización religiosa particular. Este mecanismo es de entrada rechazable por dos motivos: El primero es que se rompe con el sentido de los impuestos. ¿No quedamos en que los impuestos van destinados a fines comunes? ¿Por qué se detraen sus buenos millones para destinarlos a fines particulares?
Más aún. Si los impuestos son fondos que pasan de la gestión privada de cada uno a la gestión pública del Estado, ¿por qué se permite que su reparto se haga según una decisión privada del contribuyente? Eso no tiene sentido. Si puedo elegir qué hacer con ese dinero, no me lo quites y yo lo destinaré a los fines que mejor me parezcan, igual que hago con el resto de mi dinero.
¿Cuál es el problema? ¿Por qué se hace esta jugada más propia de trileros que de la Agencia Tributaria? Hay dos razones:
  • La primera es que cuando el dinero estaba en mi bolsillo, yo podía elegir entre muy distintos destinos, pero al pasar por la bondadosa mano del Ministerio de Hacienda me reducen las opciones a cuatro: iglesia católica, cóctel de ONGs decidido por el Gobierno, ambos o ninguno de los anteriores. De ese modo nos limitan nuestra libertad. No podemos destinar ese dinero a otras confesiones religiosas o a otros fines que nos parezcan más meritorios. Hay un selecto club de amigos de Hacienda y si no estás en él, eres ciudadano-pagano de segunda.
  • La segunda es la falta de confianza de la iglesia católica en la disposición de sus fieles para contribuir libremente al sostenimiento de su querida religión. He de decir que yo comparto sus temores, pero se me ocurren formas mejores de estimular el donativo que hacer un pacto con el Estado para que nos quite de forma coercitiva a los ciudadanos el dinero para financiar dicha organización. Como diría Carlos Jesús "Mu poquita fe"
Por si fuera poca transgresión, la asignación tributaria viola otro principio fundamental del Estado democrático: La igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. ¿Y esto por qué? Sencillo: Ese dinero que podemos elegir destinar a iglesia católica o a ONGs amigas de Hacienda se detrae de lo que pagamos a los fines comunes de la sociedad. Es decir, el que desea financiar a la iglesia católica no paga una cantidad adicional para ello, sino que deja de contribuir en parte a la financiación de escuelas, hospitales, carreteras, etc. para destinarla a curas y obispos.
Podemos verlo con un ejemplo: Imaginemos, por simplificar, un contribuyente que paga 10.000 € de IRPF. Según el número de casillas que marque, sus impuestos se distribuirán de la siguiente manera:


Asignación privada Contribución a los fines comunes
Ninguna casilla marcada - 10.000,00 €
Una casilla marcada 70,00 € 9.930,00 €
Dos casillas marcadas 140,00 € 9.860,00 €

¿Quién es más solidario? ¿El que contribuye totalmente al sostenimiento del Estado o el que contribuye menos?
Parece mentira que todo este follón haya sido promovido por una organización a la que su líder y referente espirutual ordenó, hace 2.000 años, "dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César".
¿Qué parte del mensaje no han entendido?

sábado, 21 de noviembre de 2009

Presentación del libro "Antologia laica"



El viernes 11 de diciembre, en la Biblioteca Pública Infanta Elena (ver mapa), Europa Laica-Sevilla Laica presentará en nuestra ciudad el libro "Antología laica", escrito por los filósofos Henri Peña-Ruiz y César Tejedor.
La presentación, que comenzará a las 18:30 horas, estará a cargo de José Jesús de Bustos Tovar, Catedrático de Filología española en la Universidad Complutense de Madrid.
El libro recoge 66 textos comentados de importantes autores de todos los tiempos que tratan sobre el problema de la influencia de las organizaciones religiosas en la vida pública y sus consecuencias sobre la libertad de los ciudadanos.
Sevilla Laica invita a todos los interesados a participar en este acto que pretende ensalzar los valores ciudadanos y los derechos civiles, esenciales en toda democracia.

lunes, 12 de octubre de 2009

Parroquia sí - Mezquita no

El ayuntamiento de Sevilla renueva de forma irregular la cesión, ya expirada, de un solar en una de las zonas más cotizadas de Sevilla para construir una parroquia innecesaria.

Ver mapa más grande


A pesar de la sentencia del TSJA en el caso de la Mezquita de Sevilla, que declaró ilegal la cesión de suelo público a una organización religiosa, el Ayuntamiento de Sevilla vuelve a insistir en políticas confesionalistas más propias de tiempos predemocráticos que de un Estado de derecho.
En el año 2003, la Junta de Gobierno, a instancias de la concejala Inmaculada Muñoz, aprobó la cesión de un solar de 1.158 m2, valorado en 2004 en 328.607,01 euros, calificada como SIPS (servicio de interés público y social) al Obispado. Dicha cesión estaba condicionada a finalizar las obras en un plazo de cinco años, plazo que expiró el pasado julio sin que ni siquiera hubiesen empezado.
Al solicitar del ayuntamiento que el solar se dedicase a auténtico equipamiento social que no discrimine a nadie por sus creencias, la respuesta fue conceder una ”prórroga” de tres años más a pesar de que la cesión estaba ya extinta.
Esta parroquia es absolutamente innecesaria, ya que la Parroquia de Santa Genoveva está a menos de 300 m del solar y la Parroquia de S Salvador a 800. Menos del 5% de la población asiste a la misa dominical y permanecen sin ninguna utilidad la mayor parte del tiempo.
Desde Andalucía Laica no se entiende que un ayuntamiento gobernado por una coalición que se autodenomina “de progreso” formada por PSOE e IU, partidos que proclaman su laicismo en cada proceso electoral, cometa el más elemental de los atentados contra la separación iglesias-Estado: Regalar el patrimonio de todos los ciudadanos para el escaso disfrute de unos pocos y, lo que es más grave en tiempos de crisis y escasez de recursos públicos, sin contraprestación ninguna.
Andalucía Laica convoca a todos los sectores de la sociedad sevillana a rechazar este expolio como ya hizo en el caso de la Mezquita de Los Bermejales y a demostrar que fue la preocupación por proteger el patrimonio público y no el racismo lo que movió a las movilizaciones en contra de los abusos de los políticos.
Para ampliar iformación y tener una crónica completa de cómo se han desarrollado los hechos puede visitarse el blog de Cuidadanos comprometidos con Sevilla

sábado, 23 de mayo de 2009

Cementerio de Dos Hermanas

Sevilla Laica ha presentado una reclamación al Ayuntamiento de Dos Hermanas por la decoración del nuevo cerramiento del Cementerio Municipal.

Este Ayuntamiento está realizando obras en el Cementerio Municipal, entre las que se incluye la sustitución del antiguo muro de cerramiento por uno nuevo, formado por pantallas de hormigón prefabricadas.
Estas pantallas incluyen una decoración a base de cruces, símbolo de la religión cristiana.
Sevilla Laica ha expresado su disconformidad con este diseño, ya que, al tratarse de un edificio público, no puede exhibir símbolos de una religión. De hacerlo, se incumple el mandato constitucional de neutralidad en materia de convicciones que deben respetar todas las administraciones públicas.
El jueves 21 de mayo, los representantes de Sevilla Laica Juan Antonio Ballesta, Jesús Marín y Leopoldo Acal se reunieron con el Delegado de Proyectos, Obras y Servicios Municipales, Francisco Rodríguez García en su despacho.
A pesar de reconocer la fundamentación de la reclamación de Sevilla Laica, el teniente de alcalde expresó la imposibilidad de cambiar el cerramiento instalado por otro que respete los derechos de los ciudadanos en lo que a libertad de conciencia se refiere. Los motivos aducidos son de tipo económico.
Sin embargo, se comprometió a estudiar alguna solución técnica que oculte o disimule dichos símbolos.
Acordamos dejar un tiempo para que estudien las alternativas y volver a reunirnos más adelante para hacer un seguimiento del caso.
Durante la reunión, D. Francisco Rodríguez destacó el esfuerzo hecho por el Ayuntamiento para respetar la laicidad de las instituciones públicas, señalando que durante las obras de remodelación se había eliminado la capilla cristiana que había dentro del recinto municipal y que los actos de despedida a los fallecidos se realizan ahora en una sala multiusos del tanatorio, cuya decoración se adapta a las creencias del difunto, según indiquen sus familiares.
El periódico local "La Semana" entrevistó a los responsables de Sevilla Laica tras la reunión y publicará una reseña en su edición del día 27 de mayo.
Para llevar adelante su reclamación, Sevilla Laica ha tenido la colaboración y el apoyo del Consejo Local de Izquierda Unida.

jueves, 7 de mayo de 2009

Lehendakari laico?


En el País Vasco soplan tiempos de cambio. Patxi López, al que la mayoría de los medios subtitulan como "el primer lehendakari no nacionalista", resulta que también es "el primer lehendakari no clerical", o al menos así parece deducirse de los cambios que ha introducido en la ceremonia de toma de posesión.
Comparando la fórmula usada por los anteriores lehendakaris
"Ante Dios humillado, en pie sobre la tierra vasca, en recuerdo de los antepasados, bajo el Árbol de Gernika, ante vosotros, representantes del pueblo, juro desempeñar fielmente mi cargo"
con la usada por Patxi López
"De pie en tierra vasca, bajo el Árbol de Gernika, ante vosotros representantes de la ciudadanía vasca, en recuerdo de los antepasados, prometo desde el respeto a la ley desempeñar fielmente mi cargo de lehendakari"
, y considerando que se ha cambiado el anterior juramento por promesa, que se ha eliminado el crucifijo y que se ha sustituido la biblia por el Estatuto de Gernika resulta fácil observar el gran avance que ha supuesto en lo que a laicidad del Estado supone.
Somos conscientes que es sólo una ceremonia y que ahora, en cuanto empiecen a tomarse medidas efectivas podremos valorar mucho más ajustadamente si esta apuesta por la separación iglesias-Estado es real y efectiva o se queda sólo en gestos, pero no cabe duda de que el principio es prometedor.
Un hombre valiente, Patxi López, dispuesto a superar muchos prejuicios, dispuesto a cambiar muchas tradiciones. Al que sin duda no aguarda una tarea sencilla, pero que la afronta con decisión y, no lo olvidemos, poniendo su propia vida en riesgo.
Seguro que los sectores nacionalistas y clericales de la sociedad vasca no tardarán en reforzar su alianza para zancadillear las iniciativas del nuevo gobierno, y el apoyo del PP se verá pronto puesto a prueba.
En este sentido, no es casual que Ramón Jáuregui, dirigente del PSE bien relacionado con los purpurados y cabeza del grupo "Cristianos socialistas", sea enviado a Europa para así evitar al flamante lehendakari que tenga que defenderse no sólo de sus adversarios, sino de sus propios "compañeros".
El País Vasco, por su especial situación, se convierte así en una avanzadilla de las políticas de refortalecimiento democrático, en el que el laicismo es y debe ser un componente fundamental.
Es hora de dejar de lado falsos pudores y mirar a las instituciones religiosas como un peligro para nuestra democracia mientras sigan gobernadas por personas faltas de los mínimos principios morales para respetar a las personas y a sus decisiones libres, igual que hemos de condenar a los políticos indignos que pactan con ellos para promocionar sus propias carreras pagando con nuestra libertad de ciudadanos.

viernes, 17 de abril de 2009

Reunión de Sevilla Laica


El 16 de abril nos reunimos en el CC Torre del Agua un grupo de más de 20 compañeros pertenecentes a Sevilla Laica con el objetivo de reorganizar la estructura de la organización y dar un nuevo impulso a nuestras actividades.
El clima de la reunión fue muy positivo y se tomaron importantes acuerdos sobre la participación en el ramozado movimiento laicista en Andalucía.
Estamos seguros de que estas iniciativas nos permitirán impulsar el progreso de la sociedad hacia mayores cotas de libertad y democracia.

martes, 14 de abril de 2009

Aniversario de la II República Española


Hoy celebramos la fiesta civil de la II República, casi único período que el poder ejecutivo y el poder legislativo se plantearon, en firme, establecer el Estado Laico. Para los laicistas ha de ser motivo de recuerdo permanente aquellas mujeres y hombres que, entre 1931 y 1939, lucharon para modernizar el territorio español con todos sus pueblos, comunidades, nacionalidades y países, difundir la educación y la cultura a todos los rincones, depositar la soberanía en el pueblo, dotar del voto a las mujeres e intentar repartir la riqueza, entre otros extraordinarios avances. Fueron, una vez más, los caciques de toda la vida, la iglesia católica y el “fascio” que se había establecido en Europa, que junto a un puñado de militares traidores a la democracia y políticos corruptos, rompieron, con saña, el proceso, aprovechándose de vergonzantes intereses y de la hipocresía internacional de uno y otro lado.

De ese lamentable hecho histórico que ha marcado toda la segunda mitad del siglo XX y lo que va del siglo XXI, hace que hoy la tradición católica más ancestral y una parte del poder político cómplice, nos sitúe, todavía, en un estado confesional católico. Contra el que tenemos que luchar por dignidad y en defensa de la democracia y de las libertades. Un estado confesional corre riesgos de dar pasos atrás en cuanto a libertades cívicas, que son la base en la que se sustenta la democracia.
Europa Laica