viernes, 1 de febrero de 2019

INMATRICULACIONES: EL MONOPOLY DE LA IGLESIA CATÓLICA



El pasado sábado 26 de enero, una procesión encabezada por un arzobispo con mitra y báculo y un hombre trajeado y bigotudo que recordaba a un beligerante ex- Presidente de Gobierno recorría el centro de Sevilla. Se trataba de la primera ruta organizada por la Plataforma por la Defensa del Patrimonio de Sevilla para visibilizar algunos de los muchos bienes inmuebles inscritos a su nombre por la jerarquía católica. La ruta se detuvo en tres templos emblemáticos de Sevilla:

  • Santa Catalina, construida sobre una antigua mezquita de la que conserva parte del mihrab y alminar en su torre. Declarada Monumento Nacional en 1912.
  • La Iglesia del Salvador, antigua mezquita de Ibn Adabbás, del siglo IX, la mezquita más grande de la ciudad hasta la construcción en 1182 de la mezquita mayor. La base de su campanario sigue siendo la del alminar de la mezquita y conserva restos de su antiguo patio. Declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Fue restaurada entre 2003 y 2008 con dinero público (según la prensa, con un presupuesto inicial de 6 millones de euros).
  • La Catedral, construida sobre la antigua mezquita mayor, de la que conserva íntegros el alminar – la Giralda – y el patio – el Patio de los Naranjos. Declarada junto con el Alcázar y el Archivo de Indias Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, y “Bien de Valor Universal Excepcional” en 2010.

Pues bien, en los años 2008, 2010 y 2014 Santa Catalina, la Catedral “y edificios anexos”, (entre ellos la Giralda y el Patio de los Naranjos) y El Salvador, esos bienes patrimonio común desde tiempos inmemoriales y herencia de las diferentes culturas que nos han conformado como pueblo y como ciudad, fueron inscritos en el registro de la propiedad a su nombre por la jerarquía de la Iglesia Católica. A ese acto, inscribir por primera vez en el registro de la propiedad un bien que no está inscrito, es a lo que se llama inmatricular. Y es lo que la jerarquía de la iglesia católica ha estado haciendo desde hace años con ahínco, inscribiendo a su nombre, según algunas fuentes, más de 40.000 edificios, solares, viviendas, bienes comunales en toda España. Y desde 1998, también templos.

¿Y eso cómo es posible?

Pues es posible porque en 1946, la Ley Hipotecaria, una Ley de la España nacional -católica vencedora, asimilaba en su artículo 206 a la Iglesia Católica con la administración pública a la hora de inscribir bienes en el registro de la propiedad:

El Estado, la Provincia, el Municipio y las Corporaciones de Derecho público o servicios organizados que forman parte de la estructura política de aquél y las de la Iglesia Católica, cuando carezcan del título escrito de dominio, podrán inscribir el de los bienes inmuebles que les pertenezcan mediante la oportuna certificación librada por el funcionario a cuyo cargo esté la administración de los mismos, en la que se expresará el título de adquisición o el modo en que fueron adquiridos”.

El Reglamento Hipotecario de 1947 precisaba en su artículo 304 quién hacía las veces de “funcionario” en el caso de la iglesia católica:

En el caso de que el funcionario a cuyo cargo estuviere la administración o custodia de los bienes no ejerza autoridad pública ni tenga facultad para certificar, se expedirá la certificación a que se refiere el artículo anterior por el inmediato superior jerárquico que pueda hacerlo...Tratándose de bienes de la Iglesia, las certificaciones serán expedidas por los Diocesanos respectivos”.

El artículo 4 del Reglamento Hipotecario establecía que “Serán inscribibles los bienes inmuebles y los derechos reales sobre los mismos, sin distinción de la persona individual o colectiva a que pertenezcan, y, por tanto, los de las Administraciones públicas y los de las entidades civiles o eclesiásticas” pero el artículo 5 exceptuaba de esa posibilidad “los templos dedicados al culto católico”. Esa traba fue levantada por la reforma de la Ley Hipotecaria de Aznar en el año 1998, que suprimió “por inconstitucional” (!!!!) la prohibición de inscripción de los templos destinados al culto católico.

A partir de ese momento, la Iglesia empieza a inscribir a su nombre en el registro de la propiedad, además de otros tipos de edificios, también miles de templos, catedrales e iglesias. Pero entonces salta el escándalo. El descubrimiento a principios del 2007 de la inscripción de la Parroquia de Santa María de Tafalla, en Navarra y, a raíz de éste, la de muchas más edificios, da lugar al nacimiento de la Plataforma en defensa del Patrimonio Navarro, a la que se adhieren dos centenares de alcaldes. La denuncia de la inscripción de la Mezquita de Córdoba, inscrita en 2006 pero descubierta en 2009 por la Plataforma Mezquita – Catedral de Córdoba: Patrimonio de tod@s, que recoge casi 400.000 firmas en change.org, tiene un gran impacto mediático; los partidos políticos de la oposición presentan en el Congreso diversas mociones pidiendo listados de bienes inmatriculados.

Ante el escándalo que no cesa y la presión social y política, el Gobierno de Rajoy se ve obligado a rectificar y elimina ese privilegio de la Iglesia Católica flagrantemente inconstitucional. La Ley 13/2015 de Reforma de la Ley Hipotecaria excluye a la Iglesia Católica del procedimiento de inmatriculación instaurado en 1946. Pero en cambio, establece una especie de “anmistía registral”, al no declarar la ley anterior anticonstitucional y nulas de pleno derecho las inmatriculaciones realizadas a su amparo, al menos desde la aprobación de la Constitución (que al declarar España un estado aconfesional, no puede equiparar a la iglesia católica con la administración pública, ni a los diocesanos con funcionarios públicos; de la misma manera que al establecer que todos los españoles somos iguales ante la Ley, no puede mantener esos privilegios para la Iglesia Católica, una entidad privada).


También en Sevilla

Desde entonces, se viene reclamando, en Sevilla y en otros muchos lugares, el listado de bienes inmatriculados por la Iglesia, sin que ese mínimo ejercicio de transparencia sea asumido por la jerarquía católica. En Sevilla, la Plataforma en defensa del Patrimonio de Sevilla, organizadora de la ruta con la que empezaba este artículo, se constituyó hace un año. Desde entonces ha venido denunciando ante la opinión pública y las instituciones la apropiación y privatización de monumentos y espacios tan claramente patrimonio de toda la ciudadanía sevillana como la Giralda, símbolo de la ciudad y el Patio de los Naranjos. Son muchos los sevillanos y sevillanas que recuerdan haber jugado en ese patio, hoy de uso exclusivo de los turistas que visitan la catedral previo pago de su entrada.

Europa Laica viene exigiendo desde hace años una nueva Ley de Patrimonio, en la cual se regule la propiedad de los inmuebles independientemente de su uso. No tenemos nada en contra del uso para el culto de catedrales e iglesias. Pero su titularidad, gestión y recaudación deben ser públicas, porque es el Estado, al margen del partido que ostente el poder, el responsable de conservar nuestro patrimonio.

Desde Sevilla Laica, como parte integrante de la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla seguiremos reclamando el listado de bienes inmatriculados por la jerarquía de la Iglesia Católica y exigiendo que las instituciones públicas cumplan con su deber de conservar y proteger el patrimonio histórico, cultural y artístico de todos, cuya titularidad debe ser pública.

martes, 15 de enero de 2019


Las familias se quejan: Instituto Itálica, de Santiponce

La Dirección del Centro no ha solucionado la desatención educativa que afecta a sus hijos e hijas.
Esperan, tras la denuncia que han dirigido a la Inspección Educativa de la Junta de Andalucía, una rápida solución que termine con la GRAVE DISCRIMINACIÓN que sufren:

  1. El AULA DE RELIGIÓN MONOPOLIZA LAS ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES: 
"si no eliges religión no vas de excursión".

2.  Por la otra parte de la elección entre Religion/Valores Sociales y Éticos, y según estas familias, la opción de VALORES SOCIALES Y ÉTICOS no desarrolla aprendizaje ni aborda el curriculum legalmente establecido.  
  • Si eliges Valores Sociales y Éticos no tienes nada que aprender ni que estudiar.

Todo ello supone por lo tanto una grave presión para que cedan en su deseo de elegir Valores Éticos y Sociales: parte del alumnado es discriminada en el aprendizaje de esa materia y sin excursiones ni viaje fin de etapa, mientras la otra disfruta de actividades negadas al resto.


Sin embargo, NO SE ENTIENDE que Dirección y profesorado del IES Itálica permita este protagonismo del aula de religión a costa de discriminaciones y desatención a estos otros alumnos, cuando vemos que  la web del Instituto recoge sus interesantes actividades culturales... 

Veamos una imagen de ellas en la Biblioteca del centro:



PERO bueno... 

- ¿CÓMO ES POSIBLE QUE ocurra esto en UN CENTRO ESCOLAR PÚBLICO?
- ¿cómo es posible que el profesorado, funcionarios por oposición, lo permita?

Recordemos las instrucciones de las autoridades educativas:

  • Las actividades en horario escolar que son para todo el alumnado no pueden organizarse en función de SI/NO religión que produzca discriminaciones y exclusiones.
  • El Aula de religión no puede incluir en sus actividades a los profesores funcionarios del centro, que no pueden alterar sus horarios y labores educativas para ello.
  • Las actividades culturales y extraescolares tienen que incluirse en el Plan de Centro, sin que puedan ser votadas las que supongan referencias religiosas, que por excluir a los alumnos /as que no eligen religión afecten a sus  Derechos individuales, es decir, fundamentales.
  • La opción de Valores Éticos y Sociales exige el cumplimiento del curriculum correspondiente como cualquiera de las otras materias, sin que quienes la eligen sufran ningún tipo de menoscabo de la atención debida.


Pues a pesar de todo ello, en el Instituto de Santiponce excluyen a quienes NO eligen Religión, y les dejan sin excursiones ni viajes, porque solamente las organiza el Aula de Religión.



miércoles, 19 de diciembre de 2018

SEVILLA LAICA denuncia actos religiosos en la Universidad de Sevilla

Invitación de la Decana de Farmacia de la Universidad de Sevilla al acto religioso en la facultad
Sevilla Laica se une a la protesta de UNILAICA en la denuncia de las misas universitarias que se han organizado en la Universidad de Sevilla “en honor de la Inmaculada Concepción” lo cual vulnera gravemente la necesaria y esencial aconfesionalidad de la Universidad, y abusa de sus dependencias al utilizarlas para actividades confesionales.

La Decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla, María Álvarez de Sotomayor,
incluyó, en el programa oficial de actos a desarrollar el 3 de diciembre, con motivo de la festividad de la “patrona” (la Inmaculada Concepción), la “Santa Misa”, una hora antes del “Acto Académico” programado también en honor de dicha imagen religiosa.

Para mayor escándalo, se dispone que la misa se celebre nada menos que en el Salón de Grados de la Facultad de Farmacia, posteriormente al Acto Académico antes referido. Hay en Sevilla (lamentablemente) varias capillas universitarias, pero, como UNILAICA señala, al preferir evitar el paseo desde alguna de ellas hasta el lugar del siguiente acto, la decana toma una decisión personal que agrede a todo universitario conocedor de la necesaria aconfesionalidad de la Universidad, al hacer caso omiso de la solemne naturaleza académica del recinto, y convertirlo, durante una hora, en una capilla religiosa.

Apoyamos la denuncia de UNILAICA, que añade lo siguiente:
“Esta deplorable confusión de las universidades con parroquias con motivo de la llamada “patrona” de Farmacia” también se ha producido en Granada.



La denuncia de UNILAICA ha sido también apoyada por el SAT, CCOO y UGT.

Puede consultar el texto completo del Comunidado de UNILAICA en este enlace

La denuncia de Unilaica fue ampliamente recogida en prensa. Ver la noticia AQUI (Europa Press)

El Diario de Sevilla también recogió la noticia. Ver AQUI

jueves, 7 de junio de 2018

La opcion entre Religion/Valores sociales

Campaña de matriculación en los centros escolares,
 para el curso 2018-19. 
¿VALORES o RELIGIÓN?

La Religión en la Escuela Pública, es, desde la "Ley Wert" del gobierno anterior,  asignatura de oferta obligatoria,  opcional frente a Valores sociales y cívicos

Un socio de Cádiz nos alerta de una práctica de matriculación que están haciendo en un colegio de La Línea: En el papel a rellenar para ello, se advierte que (en negrita): "Importante: Una vez formalizada la matrícula no se podrá variar la opción durante el curso que corre. Instrucciones del 26 de febrero de 2018”).
Es decir, que a partir de esa referencia a una”Instrucción” que sabemos no afirma tal cosa, deciden que, una vez formalizada la matrícula, no puede cambiarse la opción Religión/ Valores durante todo el curso.  Y este socio se pregunta: 
Si lo hacen en el resto de los centros escolares...  
¿Es un error o conveniencia organizativa? 

Veamos:
Las Instrucciones actuales son similares o iguales, en este punto, respecto a cursos anteriores. En ellas destacamos que se dice: "...sin perjuicio de que la decisión adoptada pueda modificarse al formalizar la matrícula para cursos posteriores." , lo que seguramente lleva al centro, y suele ocurrir en casi todos, a plantear que no puede modificarse  la elección hasta la matrícula del curso siguiente. Algo normal, desde el punto de vista de planificación del centro, para esto o para cualquier otra materia optativa… 

... pero ¿Y  los derechos del alumnado?

Pues no. No es tan normal si tenemos muy en cuenta que, al tratarse de una materia confesional, que afecta a las convicciones, ante cualquier petición de cambio que durante el curso pudiese darse, el centro se verá obligado a respetar la libertad de conciencia y religión, que prima sobre los aspectos organizativos, y a acceder por tanto al cambio que se le solicite.

Antes, estas peticiones eran más frecuentes al no existir una materia alternativa concreta; además, dependía del maestro de turno hacerla atractiva o no. Aunque el centro estaba obligado a informar de todo ello. 

Ahora los padres pueden informarse antes de optar: para cada opción hay un currículo (ver BOE),y además, conocer lo atractivo o no de cómo el profesorado presente la materia de Valores y sus actividades. Y por último, no olvidemos que está el hecho de que la Iglesia exige haber cursado la religión para acceder a actos litúrgicos como la primera comunión. 

En fin, ante estas complejidades, que afectan a la libertad de las personas, profesorado, familias y alumnado deberían ser conscientes de que hay que exigir, como hace Europa Laica, el acceso de nuestros aprendices de ciudadanos a una 

Educación sin dogmas en la Escuela Pública


jueves, 10 de mayo de 2018

IRPF para tods. No más privilegios

Como cada año, Sevilla Laica sale a la calle para informar a ls ciudadans del funcionamiento de la recaudación del IRPF y pedirles que no marquen ninguna casilla


 Durante la campaña del IRPF, instalamos mesas informativas junto a las delegaciones de Hacienda

  

Muchas personas se interesan sobre  la gestión de los fondos públicos que realiza el Gobierno y entienden lo injusto de un sistema que concede a algunas organizaciones religiosas privilegios incompatibles con la aconfesionalidad del Estado.


sábado, 5 de mayo de 2018

En la MATRíCULA... Elige Educación en VALORES


Si te parece oportuno, te invitamos a difundir este folleto, 
Es nuestra campaña por la Educación en Valores


En estos días se prepara en los centros escolares la matrícula para el próximo curso. La oferta obligatoria de Religión, según la ley en vigor, supone al mismo tiempo una alternativa legal,  Valores Sociales y Cívicos, para ser elegida en la matricula.
Nuestro folleto, aquí insertado, ofrece  argumentos suficientes para preferir cursar esta asignatura de Valores.
En Andalucía Laica, socio de Europa Laica, luchamos por una Escuela Pública sin dogmas, es decir, que la Religión de cada quien esté en las parroquias o templos, pero no en las aulas donde se educan nuestros futuros ciudadanos y ciudadanas.
Mientras que la ley la mantenga, elige Valores Sociales y Cívicos

jueves, 22 de marzo de 2018

¿Procesiones escolares? La inspección actúa cuando recibe denuncias


Más sobre las procesiones escolares: Niños y niñas menores en remedos de desfiles de referencia religiosa. 
Denuncias a Sevilla Laica de los padres y madres




El concepto de Cultura es muy amplio y ambiguo, pero está claro en la Escuela. Antonio Machado, su escritura, pertenece a la cultura andaluza; las cofradías se dan en toda España y se pueden vivir, admirar o evitar en las calles de nuestras ciudades.

 Pero no son cosa de las aulas. 
No pertenecen a los conocimientos que un escolar debe aprender en su clase ni a lo que sus profesores deben dominar. Programar una visita cultural a la Catedral gótica de Sevilla no exige asistir a una misa, ni una excursión por la ermita de Cuatrovitas y su bella torre almohade tiene que suponer rezar por el rito musulmán.
No le compete a la escuela hacerse cargo de celebraciones del folclore religioso (el Rocío, la Semana Santa…), por grande que sea la cantidad de personas que convoquen a su disfrute. Los ciudadanos acuden a ellas libremente, y no es propio del ámbito escolar, que tiene sus objetivos educativos bien definidos por ley,  implicar a profesores ni alumnos.
En España aún hay clase de catequesis católica en la Escuela Pública, lo cual atenta contra la aconfesionalidad del Estado. Pero aun en esta situación actual, el Centro no puede –ni debe-  realizar fuera de ese ámbito concreto del aula de religión,  actividades relacionadas con el catolicismo (cofradías, visitas a las iglesias, procesiones, elaboración de carteles religiosos en las aulas...), por ser algo que concierne a las conciencias, ideología, e incluso gustos o aficiones  de cada uno de los alumnos y de sus padres o tutores, o incluso de cada miembro del profesorado, es decir, de ninguna manera pertenece a LO COMÚN del alumnado que acude alcentro a recibir una educación compartida con todo el alumnado . 
La Constitución  lo dice. Nadie puede ser preguntado por su religión o ideología en la escuela, como ocurre al decidirse a participar o no en una actividad religiosa; ni los funcionarios que trabajan en ella pueden excluir a  sus alumnos al organizar actividades que no los incluyan junto a los demás compañeros. Y al mismo tiempo, quienes forman la Comunidad Educativa tienen libertad para profesar o no una fe religiosa, que queda reservada y protegida por las leyes en la esfera de lo personal, sin que pueda ser forzada en la de lo público.
En nuestros contactos con la Deleacion de Educacion, hemos comprobado que la Inspección actúa de manera inmediata ante las numerosas denuncias de los padres.
A quienes nos piden consejo cuando sus hijos o hijas reciben ese atropello de organizar actividades para todos, sin exclusión por elegir o no la "asignatura" de religion, les decimos que hagan una Reclamacion por escrito y la entreguen en el Registro de la Delegacion.