viernes, 17 de marzo de 2017

Escena en la pescadería de mi pueblo: ¿ La misa en la RTVE?

La polémica sobre las misas en TV está servida, a propósito de la presentación de la PNL por Unidos-Podemos en el Congreso de los Diputados
 (detalle en laicismo.org).

En las tiendas de mi pueblo, vendedores y clientes conversan animadamente en espera de su turno sobre asuntos de la actualidad. Hace un par de días, cuando yo entraba en la pescadería de la calle peatonal, centro neurálgico de la localidad, una señora decía en voz alta que le parecía muy bien que eliminaran las misas de la tele. La pescadera la miraba un tanto escandalizada, y la señora intentaba explicarle sus argumentos:

- ¿Que no hace daño a nadie? Pero es que no es ese el problema, mujer.
- ¿Ah, no? Y entonces ¿tanto ruido por qué? -replica la pescadera-
 -No me importa que la pongan en cualquier cadena privada si es pagando la Iglesia, pero no todos nosotros.

Interviene, casi con solemnidad, un cliente que espera su "vez", con su niño de la mano:
 -Claro que sí. Si la ponen en la Televisión Pública, es a costa de pagarla todos con nuestros impuestos, los que la quieren y los que no. Y no estamos para derrochar ni un euro.

Inesperadamente, la pescadera empieza a asentir repetidamente con la cabeza:
 - Ah, pues eso no lo sabía yo. ¡Tienes razón!  Y además -mirando al hombre y señalando a la mujer-  que yo me fío de ésta totalmente. Que tú eres muy culta.

Pronto se producen varias conversaciones simultáneas. Que si la misa en la tele es algo de toda la vida, que si eso no tiene que ver para que le salga gratis a la iglesia, que si la crisis, que si estamos hartos de que nos roben.... El pescadero afirma entonces que más grave es lo de Urdangarín... y lo de esa princesa que no sabe nada de lo que hace el marido...

Mientras miraba los boquerones y las acedías para decidir mi compra, yo no dejaba de escuchar atentamente cuanto allí se decía. El pescadero, desde su posición dominante, tras el mostrador, no paraba de introducir temas nuevos para el debate:
- ¿Y lo de las herencias? Pagamos muchísimo aquí por las herencias, los hijos no van a poder ni heredar...

Pero la señora "culta", ya con su monedero en la mano,  no estaba dispuesta a abandonar el suyo:
-Eso mismo hay que verlo más despacio, la Iglesia cuando recibe herencias, no paga nada. Y lo mismo pasa con el IBI y con otros impuestos... O sea, ¡que está exenta!

 La pescadera soltó entonces las tijeras con las que me preparaba el pescado, y con los ojos muy abiertos dijo:
-¡¿Cómoooo? ¿Es posible? Eso sí que ya no lo aguanto... ¡Con lo que pagamos nosotros!

Al salir de la tienda, yo pensaba ... ¡Cuanta falta hace que nos enteremos bien de lo que significa una democracia de verdad! Esa que en España, desgraciadamente no es algo "de toda a vida"

Para el Estado laico no somos fieles, somos ciudadanos 



Lo que nos cuesta emitir misas en las televisiones públicas autonómicas: Canal Sur 800.000 €, ETB 120.000 € y CRTVG 370.000 €

En esos espacios religiosos financiados por el Estado se difunden los principios morales de la iglesia o de las otras confesiones, aunque no siempre defienden o respetan los derechos civiles ya recogidos por las leyes aprobadas y sancionadas en el Parlamento. 
La jerarquía católica, que ha presionado en su día contra el divorcio o la despenalización del aborto,  sigue pretendiendo y predicando que las leyes civiles se ajusten a su moral particular. Así, su concepción no igualitaria de la mujer en la sociedad o lo relacionado con el sexo: divorcio, despenalización del aborto, maternidad, homosexualidad, transexualidad; haciendo así caso omiso de lo que al respecto demuestre la investigación científica, cuyos avances, como en células madre, no siempre le parecen moralmente aceptables, a pesar del sufrimiento que evitan, y de que,  según las encuestas son perfectamente asumidos incluso entre los católicos.