miércoles, 19 de junio de 2019

Faltan plazas en Las Escuelas Públicas de Sevilla


Las familias del centro de Sevilla piden  plazas públicas en el barrio. 




Muchas veces no nos damos cuenta de las consecuencias de una Ley hasta que pasa un tiempo, cuando empiezan a aflorar. Entonces advertimos que sus autores (el ministro del PP Wert)  no solamente las habían previsto, sino que esa Ley había sido elaborada para conseguir sus fines: entre otros, privilegiar a sus votantes.

El hecho hoy evidente es que  Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), popularmente «ley Wert» (del Ministro del Partido Popular) ha dado lugar a una promoción extraordinaria de la Escuela Concertada, no ya como nació en la Transición, una solución para completar la oferta de la Pública, sino  a costa de la Escuela Pública.
En la Ley se expresa el "Derecho de las familias" a elegir la escuela de su preferencia, pero de hecho, resulta que han ido eliminando líneas de educación en la Escuela Pública para darlas en Concierto a la Privada, e incluso el cierre de centros públicos (en Madrid, bajo el mandato de Esperanza Aguirre) para entregarlos a la privada. Por lo tanto, el resultado es atender un "Derecho de determinadas familias", las que por su nivel social pueden ser "seleccionadas" por la concertada y pueden cumplir sus exigencias a quienes acuden a ellas.

La consecuencia se ha ido viendo curso a curso: Disminuyen las plazas en la concertada a costa de la Pública. Como ocurre en el centro de Sevilla, donde no hay plazas suficientes para las solicitudes de las familias en las Escuelas Públicas de la zona. Tras varias quejas y manifestaciones, el gobierno promete que en una de ellas habrá un aula en el Gimnasio...

Se está conculcando así el Derecho de los ciudadanos a una educación común, a una escuela en la que se reúnan para aprender a convivir, para conocer a los otros, diferentes a cada uno de nosotros. Esta escasez de plazas en la Escuela para todos va a derivar en una sociedad segregada en grupos, diferenciados por clases sociales, ideologías, creencias, etc.  lo que imposibilita la paz social, al no favorecer el aprendizaje en diversidad y tolerancia de los futuros ciudadanos en la Escuela Pública, que no selecciona a su alumnado, como la privada, 
Un desastre para la democracia.
Un desastre para elevar la cultura de la sociedad a través de la educación.
Una afrenta para el llamado "ascensor social" que consigue la Escuela Pública desde los Presupuestos Generales del Estado, la posibilidad de ascender que se les ofrece a todos en los centros de enseñanza pública, sean cuales sean sus niveles sociales y formas de vida. 

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