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jueves, 18 de agosto de 2011

No con mis impuestos. El alcalde de Sevilla asiste a la JMJ

El alcalde de Sevilla asiste - cómo no- a la Jornada Mundial de la Juventud católica, apostólica y romana en Madrid. Dice que lo hace a título particular, pero también que es una visita institucional para promocionar Sevilla, que paga sus gastos, pero que el ayuntamiento paga el hotel... Enfin, que no se aclaran. El caso es que parte de nuestros impuestos se va a dedicar a pagar tan piadosa visita...

Sería bueno recordar una vez más que el alcalde de Sevilla -como todos los cargos institucionales- representa a toda la ciudadanía y por lo tanto, no debe participar en actos de una creencia religiosa, excepto si lo hace a título particular, como uno más. Lo que sin duda no es el caso. Claro que no es el único. Parece mentira lo que cuesta que los cargos públicos -sean del partido que sean, con escasas excepciones- entiendan lo que significa la separación de la Iglesia y del Estado, como mejor garantía democrática de la igualdad de todos los ciudadanos y ciudadanas, piensen lo que piensen, crean lo que crean. ¡Y nosotros, los laicos, somos los intolerantes! ¡Cuánto camino nos queda por recorrer!

Artículo en El Público sobre la visita de Zoido a la JMJ (CAR).

miércoles, 30 de abril de 2008

Continúa la polémica por la aplicación de la Ley de memoria histórica al callejero de Sevilla


La decisión de la coalición que gobierna el ayuntamiento hispalense de revisar el nomenclátor para retirar los nombres de personas afines al franquismo sigue generando polémica en la ciudad.
Por un lado están los que se oponen a los cambios, que han llegado a constituir la plataforma "No me compliques la vida".
Junto a los que protestan por las molestias que les ocasionaría el cambio de nombre de su calle se alinean grupos de extrema derecha que aún no han superado la nostalgia del franquismo.
También están los que protestan por la supresión de algún nombre concreto, destacando el caso del Cardenal-arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, que clama por conservar el nombre de Pío XII (que además de una importante avenida, identifica un barrio entero). Este dirigente religioso es una figura controvertida por la gestión de los acontecimientos históricos que le tocó vivir (Guerra civil española, II Guerra mundial) y por la habitual opacidad que rodea a todo lo que afecta a la institución vaticana.
Esperemos que no se de un trato diferente a Pío XII, sólo por tratarse de un líder religioso.
Y ya puestos, ¿qué podemos decir de la multitud de calles, avenidas, plazas, pasajes, puentes dedicados a advocaciones religiosas? ¿Qué puede sentir un laico ante tal invasión del espacio y el homenaje público por los símbolos e iconos de una sola de las religiones presentes en nuestra sociedad?
Tal como ya ocurrió con el enconado debate que rodeó el debate de la ley de Memoria Histórica, parece que las ideologías cuentan más que los hechos históricos. Una pena, porque sería una buena ocasión para revisar las figuras de destacados sevillanos, apoyando y promocionando la investigación histórica sobre sus vidas y dando voz a los especialistas que hacen de la Facultad de Historia de la Universidad de Sevilla una de las más reputadas de España.